
Brian Romero Montaño
La consolidación del trabajador pobre, brechas de género e informalidad
El mercado de trabajo en el conurbano bonaerense atraviesa un proceso de deterioro que trasciende la simple disponibilidad de empleo. Entre 2020 y el primer trimestre de 2026, la persistencia de la alta informalidad y la pérdida del poder adquisitivo consolidaron el fenómeno del «trabajador pobre» (Chávez Molina et al., 2025), donde tener empleo ya no garantiza salir de la vulnerabilidad económica.
En el primer trimestre de 2026, las condiciones socioeconómicas del conurbano bonaerense evidencian la relación entre la precariedad del mercado laboral y la persistencia de la pobreza en la región. Actualmente, la tasa de actividad se ubica cerca del 48.0% y el empleo se muestra estancado en el 43.4%, mientras que el desempleo alcanza el 9.7%, un nivel de casi dos dígitos que no se registraba en la serie desde la salida de la crisis sanitaria hacia finales de 2021. Por su parte, lejos de reducirse, la informalidad laboral ratificó su carácter estructural en el territorio: a lo largo del período 2020-2026, el empleo no registrado se mantuvo estancado en torno al 40.5%.
Al evaluar la incidencia de la pobreza según la condición de actividad, los datos confirman la consolidación del fenómeno del «trabajador pobre». Como es esperable, la población desocupada encabeza la privación monetaria, entendida como la falta de ingresos suficientes en un hogar para adquirir la Canasta Básica Total (CBT), con una incidencia que supera el 60.0% en la actualidad y que alcanzó picos superiores al 80.0% entre fines de 2023 e inicios de 2024, en los momentos de mayor aceleración inflacionaria. Sin embargo, el dato más revelador describe la situación de la población ocupada: el 23.9% de las personas con trabajo es pobre. Está vulnerabilidad se profundiza en el sector informal, donde la pobreza ronda el 35.0%, demostrando que la sola tenencia de un empleo resulta insuficiente cuando los ingresos no logran acoplarse al valor de las canastas básicas.
Al desglosar las variables por género, la disparidad en la inserción laboral continúa marcando un rasgo estructural de la región. Las mujeres del conurbano bonaerense registran una tasa de actividad del 41.7% la proporción de mujeres en edad laboral que trabaja o busca empleo activamente, sosteniendo una brecha de más de 12 puntos porcentuales respecto a los varones (54.6%). Al analizar el acceso y la estabilidad laboral, encontramos que: las mujeres enfrentan tasas de desocupación sistemáticamente más altas (9.2% de los varones, 10.3% de las mujeres) y registraron mayores niveles de informalidad, superando el 44.9% frente al 36.8% en varones. Esta desigualdad en el mercado de trabajo impacta directamente en la vulnerabilidad de las familias: la pobreza en hogares con jefatura femenina alcanza el 38.1%, frente al 31.3% registrado en aquellos con jefes de hogar varones, marcando una brecha desfavorable de 7 puntos porcentuales.
La dimensión etaria expone otra faceta desigual en el mercado de trabajo bonaerense. Los jóvenes de hasta 24 años enfrentan severas barreras de inserción: en las mediciones recientes registraron una tasa de empleo de apenas el 12.9%, junto con una tasa de desocupación del 21.6%, un valor que duplica holgadamente el promedio general. Asimismo, entre la juventud que logra insertarse en el mercado laboral, la informalidad alcanza al 62.6%.
Estas marcadas fragilidades en la generación de ingresos familiares se trasladan de forma directa a la infancia y la adolescencia (hasta 17 años), segmento que presenta los niveles más altos de pobreza de toda la serie, alcanzando actualmente al 46.6% de los niños y adolescentes del conurbano.
A nivel regional en el Gran Buenos Aires, la incidencia de la pobreza se ubica en el 32,1% de las personas en el primer semestre de 2026, registrando un aumento de 7,2 puntos porcentuales en comparación con el período anterior. En tanto, la indigencia afecta al 8,4% de la población, lo que refleja un incremento de 1,4 puntos porcentuales.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares – INDEC.
Bibliografía:
- Chávez Molina, E., Sosa, M., & Rodríguez de la Fuente, J. (2025). Recomposición laboral regresiva. En busca del millón de pesos (No. 4; p. 30). Grupo de Estudios sobre Desigualdad y Movilidad Social (GEDYMS). https://gedyms.netlify.app/posts/informe4/index.pdf