Naturaleza en las ciudades: el rol de los espacios azules en el

conurbano bonaerense

Agua, biodiversidad y bienestar para las personas bajo la mirada de la ecología urbana

Por Luz Allende, M. Soledad Fontanarrosa, Agustina Lavarello, Lorena Gomez, Jonathan Bulbo y Luisina Molina del Grupo BBLEU (Biodiversidad y Bienestar en Lagunas y Estanques Urbanos)

Cuando pensamos en el paisaje del conurbano bonaerense, las primeras imágenes que suelen venir a la mente están dominadas por el gris: extensas tramas de asfalto, complejos residenciales y centros industriales. Sin embargo, en esta densa matriz urbana, existen valiosos refugios de naturaleza, los espacios verdes y los espacios azules. Los primeros incluyen, por ejemplo, los parques, las plazas y los jardines. Los espacios azules hacen referencia a todos aquellos cuerpos de agua superficiales —ya sean naturales o construidos por el ser humano—  con los cuales la población interactúa de forma directa o indirecta. Nos referimos a las lagunas, estanques de parques públicos, arroyos, reservorios de agua de lluvia incluso lagos artificiales en barrios cerrados.

Históricamente, la planificación urbana y las investigaciones sobre el bienestar de las personas en las ciudades se han centrado de manera casi exclusiva en los espacios verdes. Sin embargo, recientemente, se ha reconocido que los espacios azules no sólo embellecen el entorno, sino que cumplen un rol crítico como hábitats para la biodiversidad regional y actúan como promotores de la salud mental y física de los millones de personas que habitan en las ciudades. El contacto con el agua tiene un impacto directo en la calidad de vida. Desde una perspectiva social y de salud pública, los espacios azules en las ciudades proveen lugares de recreación, esparcimiento y encuentro comunitario. Caminar junto a una laguna, sentarse a tomar mate frente a un espejo de agua o escuchar el murmullo de la corriente son actividades con capacidad «restauradora”, dado que ayudan a mitigar el estrés cotidiano, disminuyen la fatiga mental y mejoran el estado de ánimo de las personas. Además de aportar al bienestar, estos cuerpos de agua cumplen otras funciones. Muchas lagunas urbanas actúan como amortiguadores de inundaciones, acumulando los excesos de agua durante las lluvias intensas para evitar el anegamiento de las calles. Asimismo, ayudan a regular la temperatura local, refrescando el aire en las jornadas de verano y amortiguando el efecto de las «islas de calor» urbanas.

Definición Clave: los «espacios azules» representa las aguas superficiales, tanto naturales como artificiales, que son accesibles para los seres humanos, ya sea de forma proximal (estando en, sobre o cerca del agua) o distal (pudiendo ver, oír o sentir el agua de otra forma) (Grellier et al. 2017).

La calidad del agua y el uso de la tierra

Para que un espacio azul brinde todos estos beneficios, su estado ecológico debe estar preservado. El estado ecológico de un ecosistema considera su condición física, química y biológica, desde un enfoque multifacético. El diagnóstico de su condición incluye aspectos de integridad y salud, así como la capacidad de mantener sus funciones ecológicas. El estado ecológico de un ambiente en particular se puede vincular al bienestar humano a través de los beneficios que este aporta, considerando que su condición afecta la provisión de múltiples servicios ecosistémicos. Las investigaciones que realizamos en distintos espacios azules del conurbano bonaerense muestran que estos espacios se encuentran bajo una intensa presión antrópica.

Ubicación geográfica de los espacios azules (nombres no oficiales) estudiados. BA: Laguna del Parque la Laguna; CD: Laguna Cavita Dique; CO: Laguna de la Reserva Natural Urbana el Corredor; SF: Laguna de la Reserva Ecológica Educativa – Ecoparque; SI: Laguna del Parque Natural Municipal Ribera Norte; RO: Laguna chica Reserva Municipal Los Robles; TI: Laguna Plazoleta de Tigre; VA: Laguna del parque público del Golf; VL: Laguna de la Reserva Ecológica Vicente López.

Al analizar la calidad del agua de diversos espacios azules encontramos que el entorno construido —lo que ocurre en un radio de 500 metros alrededor del agua— determina en gran medida las condiciones del ecosistema, por lo cual los usos del suelo son fundamentales en el análisis.

Imágenes satelitales de espacios azules estudiados, que muestran los tipos y áreas dedicadas a las diferentes categorías de uso del suelo dentro del área de 500 m alrededor de la laguna. Los espacios azules se indican en negro. Las categorías de uso del suelo se indican con colores: área recreativa (naranja), área protegida (verde), área industrial/funcional (rojo) y funcional (violeta), residencial (verde claro), y espacio azul (azul). Adaptado de Fontanarrosa et al. 2023.

Los estudios revelaron una marcada diferencia según el uso del suelo dominante:

  • Zonas residenciales: Las lagunas rodeadas por una alta densidad de residencias presentaron los índices de calidad de agua más bajos, lo que indica un deterioro en la calidad del agua. Esto se debe a factores históricos y estructurales del conurbano, donde el crecimiento de la población muchas veces ha superado la expansión de las redes de alcantarillado y de saneamiento de aguas residuales. Como consecuencia, estos cuerpos de agua se convierten frecuentemente en receptores de conexiones clandestinas de efluentes cloacales o filtraciones del pozo ciego.
  • Zonas recreativas y reservas naturales: Por el contrario, aquellos espacios azules insertos en parques públicos protegidos o áreas de recreación mostraron, en general, una calidad de agua superior. La presencia de vegetación circundante a las lagunas actúa como un filtro natural, reduciendo el ingreso de contaminantes arrastrados por las lluvias.

 

Herramientas para evaluar la calidad del agua adaptada a nuestras ciudades

Uno de los mayores problemas de la gestión ambiental en América Latina ha sido la importación de índices y sistemas de clasificación de estado ecológico del agua diseñados para grandes y profundos lagos de Europa o América del Norte. Las lagunas del conurbano son pequeñas, someras y están situadas en una región con dinámicas climáticas particulares.

Ante esto, realizamos muestreos en distintos espacios azules del conurbano con el objetivo de analizar la calidad del agua, poniéndo énfasis en la adaptación de índices para evaluarlos bajo las características propias de la región. En particular se adaptó un índice de calidad de agua (ICAlaguna) que contempla el análisis de cinco variables identificadas como claves (conductividad, demanda biológica de oxígeno, y concentración de oxígeno disuelto, de fósforo total y de sólidos en suspensión en el agua). Representa una herramienta simplificada que propone evaluar la salud de los espacios azules midiendo un número reducido de variables clave pero altamente sensibles a la realidad del conurbano bonaerense. La aplicación de este índice mostró que la calidad del agua fluctuó entre baja-moderada, moderada y moderada-buena, y se encontró que la temporada (fría / cálida) en la que se realiza el análisis puede afectar el diagnóstico para una laguna en particular.

Fotografías del equipo de trabajo realizando tareas de campo. Grupo BBLEU – Biodiversidad y Bienestar en Lagunas y Estanques Urbanos.

La eutrofización y el régimen estacionario de lagunas someras

Uno de los problemas ambientales más comunes y visibles en las aguas superficiales urbanas es la eutrofización, un proceso que implica el enriquecimiento de nutrientes (fósforo y nitrógeno) en sus aguas. Este proceso puede darse de forma natural así como por la acción antrópica. Cuando las aguas reciben fertilizantes de parques y jardines, efluentes sanitarios y detergentes, la carga de  nutrientes aumenta en el sistema y promueve el desarrollo del fitoplancton -pequeñas algas y cianobacterias- y plantas acuáticas flotantes, disminuyendo la transparencia y/o la disponibilidad de luz en la columna de agua. En este sentido, la concentración de nutrientes, la concentración de clorofila a del fitoplancton, y la transparencia  actúan como indicadores medibles de estado trófico. Estos se utilizan en diversos índices de estado trófico para realizar el diagnóstico. Estudios recientes que realizamos en espacios azules del conurbano, demostraron que el estado trófico de un sistema en particular puede variar en función de la estación en la que se realiza el análisis (temporada fría / temporada cálida) y el indicador considerado (nutrientes / clorofila a fitoplanctónica). Estos hallazgos ponen en evidencia la importancia de considerar monitoreos periódicos que incluyan diferentes estaciones del año para realizar el diagnóstico de estado trófico de lagunas urbanas. Según Scheffer et al. (1993, 2003) en las lagunas poco profundas, este fenómeno puede disparar el sistema hacia estados o «regímenes» completamente diferentes.

Índices de Estado Trófico estimados en los distintos espacios azules estudiados. Adaptado de Allende et al. 2025.

El régimen de aguas claras y plantas sumergidas

Ocurre cuando el agua se mantiene transparente, permitiendo que la luz del sol llegue al fondo de la laguna. Esto favorece el crecimiento de plantas acuáticas sumergidas. Estas plantas funcionan como «filtros» que absorben los nutrientes del agua, estabilizan los sedimentos del fondo y ofrecen refugio a peces pequeños, insectos y aves. Es el estado más saludable y el que mayor biodiversidad alberga.

El régimen de aguas turbias dominado por fitoplancton (microalgas y cianobacterias)

Cuando los nutrientes sobrepasan cierto límite, se promueve el crecimiento del fitoplancton lo que provoca que el agua se vuelva verde y opaca. Este estado suele derivar en floraciones (crecimiento explosivo) de cianobacterias. Estos organismos microscópicos no solo reducen el oxígeno en el agua causando la muerte de peces, sino que además pueden liberar toxinas peligrosas para los humanos y las mascotas, disminuyendo el uso recreativo del lugar.

 

El régimen dominado por plantas flotantes

Existe también un tercer estado, lagunas completamente cubiertas por una densa cubierta superficial de plantas flotantes (como el camalote, el repollito o la lenteja de agua, entre otras). Si bien estas plantas absorben muchos contaminantes y nutrientes, si cubren el espejo de agua de forma total y persistente, bloquean la entrada de luz y oxígeno, oscureciendo el fondo y limitando la vida en la columna de agua. Este fenómeno puede producir una disminución de la biodiversidad de la laguna.

Definición Clave: el “fitoplancton” es una comunidad acuática compuesta por pequeñas algas y cianobacterias que se encuentran suspendidas en la columna de agua.

Biodiversidad urbana: el fitoplancton como centinela de salud de los espacios azules

Para monitorear la salud de estos ambientes, además de realizar el análisis de parámetros de calidad de agua físicos y químicos, se ha encontrado que el fitoplancton actúa como un bioindicador. Dado que estos microorganismos responden en cuestión de horas o días a cualquier cambio en el ambiente o entrada de contaminantes, funcionan como «centinelas ecológicos» o indicadores en tiempo real de la salud del agua.

Nuestras investigaciones en diferentes estanques y lagunas del conurbano puso a prueba y demostró una forma relativamente ágil de estudiar estas comunidades. En lugar de requerir expertos que identifiquen cada especie, lo que implica años de formación, se utiliza un enfoque basado en las formas y funciones del fitoplancton (esquema morfo-funcional) que simplifica su clasificación. Agrupar a las algas y cianobacterias según sus rasgos morfológicos (si tienen espinas, si forman filamentos largos, si son unicelulares o multicelulares, con células grandes o pequeñas, entre otros caracteres) y aspectos relacionados al su metabolismo, contribuye  a diagnosticar el estado de la laguna. Por ejemplo, se encontró que la composición de los grupos morfo-funcionales del fitoplancton cambian entre el invierno (estación fría) y el verano (estación cálida) en los tres estados de las lagunas (claras, turbias fitoplanctónicas y cubiertas de plantas flotantes). En particular, la presencia abundante de algas con filamentos de cianobacterias largos y delgados es un indicador directo de aguas turbias y eutróficas. En base a estos resultados, proponemos este enfoque morfo-funcional como una herramienta de monitoreo para estanques y lagunas urbanas.

Imágenes de diversidad de formas del fitoplancton registrado en los cuerpos azules estudiados.

Diversidad de grupos morfo-funcionales del fitoplancton registrado en los espacios azules estudiados. Adaptado de Allende et al. 2025.

Estado ecológico integral de lagunas del conurbano bonaerense

 

A partir de los resultados en nuestras investigaciones realizadas en el conurbano, se pueden reconocer tres tipos de espacios azules definidos por la calidad del agua, el nivel trófico, las comunidades acuáticas (microalgas, cianobacterias y plantas acuáticas) estudiadas, y el régimen alternativo en el que se encontraron:

  • Lagunas de aguas turbias y verdes: Caracterizadas por una proliferación masiva de microalgas y cianobacterias. En este estado, la falta de oxígeno disuelto puede provocar la mortandad de peces. La calidad del agua suele ser relativamente baja, el estado trófico elevado y, en general, presentan una baja diversidad.
  • Lagunas cubiertas por vegetación flotante: Presentan una densa capa de plantas acuáticas en la superficie. Bajo esta cubierta vegetal, la concentración de oxígeno disuelto es baja e incluso puede llegar a ser nula. Aunque la calidad del agua asociada suele ser baja o moderada y el estado trófico suele ser elevado. La diversidad difiere según el estrato es baja por debajo de las plantas en la columna de agua, pero en la superficie se observa una variedad de insectos y aves que encuentran allí refugio y alimento.
  • Lagunas de aguas claras: Poseen abundante vegetación sumergida y una buena calidad del agua. Aunque el estado trófico puede variar entre bajo y elevado, la presencia de las plantas previene la proliferación de microalgas y cianobacterias. Por lo general, este estado se asocia con una mayor biodiversidad.

Esquema y fotografía de los tipos de lagunas reconocidas en el estudio de campo realizado.

Reflexiones finales y recomendaciones para la gestión local

 

Los espacios azules del conurbano bonaerense en conjunto con los parques, plazas y reservas naturales donde se encuentran emplazados, representan potenciales refugios para la biodiversidad, y para el bienestar de las personas. Si se encuentran en un estado saludable, son verdaderos pilares de la infraestructura ecológica urbana. Para conservar el estado ecológico de estos espacios y potenciar sus beneficios en la salud de la población y el cuidado de nuestra fauna y flora local, es necesario avanzar en políticas públicas coordinadas que se orienten a su protección. Las medidas de conservación y/o rehabilitación deben orientarse a promover el estado de aguas claras. Es por ello que los resultados de estas investigaciones fueron transferidos a los responsables de la gestión de los espacios azules estudiados y se propusieron pautas para su manejo.

En términos generales se destaca:

  • La importancia de realizar monitoreos periódicos, mediante la adopción de metodologías accesibles, como el uso de índices adaptados a la región y el análisis morfo-funcional del fitoplancton. El monitoreo debe considerar la heterogeneidad espacial de la laguna y las variaciones estacionales.
  • La mejora de la calidad del agua que recibe la laguna es necesaria para evitar el deterioro. En este sentido, la expansión de las redes cloacales y el control sobre los efluentes industriales y vuelcos clandestinos sobre arroyos y lagunas son medidas esenciales.
  • La realización de actividades participativas con la comunidad local a fin de dar a conocer el rol de los espacios azules como promotores de la biodiversidad urbana y del bienestar de las personas en las ciudades, destacando que es necesario “conocer para proteger”.

Reconocer el valor de los espacios azules es el primer paso para transformar el conurbano en un territorio más resiliente, integrado y saludable para todas las comunidades que lo habitan.

Para seguir leyendo

Allende, L., Fontanarrosa, M. S. (2023). Addressing the trophic status in urban ponds: an evaluation of current trophic state indexes. Austral Ecology. https://doi.org/10.1111/aec.13425

Allende, L., Fontanarrosa, M. S., Avigliano, L., Lavarello, A., Bulbo, J. (2025). Phytoplankton as indicator of ecological status: morpho-functional insights into seasonal and spatial variability for monitoring urban shallow freshwater blue spaces. Hydrobiologia, 853, 931–954. https://doi.org/10.1007/s10750-025-05974-3

Bulbo, J. (2023) Estudio de un nuevo estanque artificial construido en un área protegida del conurbano bonaerense (Reserva Natural Urbana “El Corredor”) Memoria de Licenciatura en Ecología; orientación gestión de los recursos naturales. https://observatorioconurbano.ungs.edu.ar/wp-content/uploads/Memoria-de-Licenciatura-Jonathan-Bulbo-2023_compressed.pdf

Fontanarrosa, M. S., Gómez, L., Avigliano, L., Lavarello, A. L., Zunino, G., Sinistro, R., Vera, M. S., Allende, L. (2023). Land uses in cities and their impacts on the water quality of freshwater blue spaces in the Pampean Region (Argentina). Environmental Monitoring and Assessment, 195, 648. https://doi.org/10.1007/s10661-023-11216-7

Gomez, L. C. (2016). Riesgo hídrico poblacional en relación a las inundaciones y la calidad del agua superficial de la cuenca del Arroyo Claro en el Municipio de Malvinas Argentinas, Buenos Aires. Memoria de Licenciatura en Ecología Urbana. https://observatorioconurbano.ungs.edu.ar/Articulos%20y%20documentos/Memoria%20licenciatura_Lorena%20Gomez.pdf

Gomez, L. C. (2023). Desarrollo de un índice de sustentabilidad de lagunas urbanas y su aplicación en el noroeste de la Región del Gran Buenos Aires [Tesis de Maestría en Estudios Urbanos, Universidad Nacional de General Sarmiento]. Repositorio UNGS. http://repositorio.ungs.edu.ar:8080/xmlui/handle/UNGS/2127

Grellier, J., White, M. P., Albin, M., Bell, S., Elliott, L. R., Gascón, M., Gualdi, S., Mancini, L., Nieuwenhuijsen, M. J., Sarigiannis, D. A., van den Bosch, M., Wolf, T., Wuijts, S., Fleming, L. E. (2017). BlueHealth: a study programme protocol for mapping and quantifying the potential benefits to public health and well-being from Europe’s blue spaces. BMJ Open, 7, e016188. https://doi.org/10.1136/bmjopen-2017-016188

Lavarello, A. (2023) Estado ecológico de espacios azules de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del noroeste del conurbano bonaerense: diagnóstico y evaluación Memoria de Licenciatura en Ecología; orientación gestión de los recursos naturales. https://observatorioconurbano.ungs.edu.ar/wp-content/uploads/Memoria-de-Licenciatura-en-Ecologia-orientacion-en-gestion-de-los-recursos-naturales_compressed.pdf

Scheffer, M., Hosper, S., Meijer, M., Moss, B. & Jeppensen, E. (1993) Alternative equilibria in shallow lakes. Trends in Ecology & Evolutions, 8(8), 275–279. https://www.sciencedir ect.com/scien ce/artic le/abs/pii/01695 34793 90254M

Scheffer, M., Szarbó, S., Gragnani, A., van Nes, E., Rinaldi, S., Kautsky, N. et al. (2003) Floating plant dominance as a stable state. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 100(7), 4040–4045. https://doi.org/10.1073/pnas.07379 18100