8M en el conurbano bonaerense: algunos números sobre las brechas laborales, las desigualdades económicas y las violencias

Paula Segovia – Observatorio del Conurbano Bonaerense
Cada 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, desde el Observatorio del Conurbano Bonaerense reflexionamos e invitamos a reflexionar sobre las desigualdades que aún (nos) atraviesan a las mujeres en el mundo del trabajo y en las condiciones de vida. Nuestro conurbano es uno de los territorios más poblados y socialmente heterogéneos del país. Los datos recientes muestran que las brechas de género siguen presentes tanto en el acceso al empleo, en las condiciones económicas de los hogares y en la distribución de las tareas de cuidado
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al tercer trimestre de 2025 muestran que la desocupación afecta más a las mujeres que a los varones. Mientras la tasa de desocupación masculina se ubica en 6,5%, entre las mujeres alcanza el 8,9%, una diferencia de 2,4 puntos porcentuales que evidencia que, incluso cuando participamos del mercado laboral, las mujeres enfrentamos mayores dificultades para acceder a un empleo. Esta desigualdad también se observa en la tasa de empleo. En el mismo período, el 51,3% de los varones se encontraba ocupado, mientras que entre las mujeres la proporción era del 37,5%. La diferencia de 13,8 puntos porcentuales refleja que las mujeres logramos insertarnos en el empleo en menor medida, en un contexto donde la distribución desigual de las tareas de cuidado continúa condicionando nuestra participación laboral. A estas brechas de acceso se suman las desigualdades en la calidad del empleo. Entre las personas asalariadas del conurbano bonaerense, el 40,6% de las mujeres nos encontramos en situación de empleo no registrado, frente al 36,7% de los varones.
Las brechas de género también se expresan en las condiciones económicas. Independientemente del atraso en la actualización de la canasta de bienes y servicios, la pobreza es mayor en mujeres que en varones, siendo de 32,6% y 31,2% respectivamente. Esta diferencia se profundiza cuando se analizan los hogares según su jefatura. En los hogares encabezados por mujeres, la pobreza alcanza al 37,7% de las personas, mientras que en aquellos con jefe varón se ubica en 27,7%.
Una tendencia similar se observa en la indigencia, que afecta al 8,8% de las mujeres y al 8,0% de los varones, pero asciende al 10,3% en hogares con jefa mujer frente al 7,0% en los encabezados por varones. Estos datos evidencian las mayores vulnerabilidades económicas que atraviesan muchos hogares sostenidos por mujeres en la región.
También persiste y nos atraviesa la violencia de género: en el conurbano bonaerense, según el Registro Nacional de Femicidios, se produjeron 45 femicidios en 2023 y 69 en 2024. Según el Observatorio Lucía Perez, en 2025 hubo 61 femicidios y un travesticidio.
En el conurbano bonaerense, las brechas de género siguen presentes en el acceso al empleo, en la calidad del trabajo, en la distribución del tiempo y en las condiciones económicas de los hogares. Los datos muestran que las mujeres trabajamos más horas en total, enfrentamos mayores niveles de informalidad y mayores vulnerabilidades económicas, al tiempo que continuamos siendo las principales responsables de las tareas de cuidado.